Febrero de 2026 llegó con nuevos aumentos en luz, gas y agua, que impactan de lleno en la economía diaria de los hogares y, especialmente, en las expensas de los consorcios.
En un contexto de reducción de subsidios y readecuación de tarifas, los edificios comienzan a recibir facturas más elevadas, lo que obliga a repensar la gestión de los gastos comunes.
Frente a este escenario, muchas administraciones ya empezaron a revisar consumos, ajustar hábitos y sumar tecnología, con el objetivo de contener el impacto en las expensas sin afectar el funcionamiento del edificio.
Los consorcios dependen de un consumo constante de servicios esenciales como la iluminación de espacios comunes, ascensores, bombas de agua, sistemas de climatización y tareas de mantenimiento general.
Cuando suben las tarifas, cualquier variación en el costo de los servicios impacta directamente en el monto final que pagan los propietarios. Para entender mejor cómo se compone este gasto mensual, es clave conocer qué incluyen las expensas de un departamento en Argentina.
Por este motivo, los aumentos de febrero obligaron a muchas administraciones a revisar sus estructuras de gasto y a buscar alternativas para optimizar el uso de los recursos.
Ante el nuevo escenario tarifario, los consorcios comenzaron a implementar medidas concretas para reducir consumos innecesarios sin alterar la vida cotidiana del edificio.
Entre las acciones más frecuentes se destacan:
Estas decisiones permiten reducir desperdicios y mejorar la eficiencia energética, evitando incrementos desmedidos en las expensas.
Con la quita de subsidios y la confirmación de nuevos aumentos, creció el interés por herramientas tecnológicas aplicadas a la administración de consorcios.
Uno de los principales problemas que enfrentan muchas administraciones es la falta de información detallada sobre el consumo real del edificio.
Hoy existen soluciones que permiten:
Contar con datos concretos facilita la toma de decisiones y permite anticipar costos futuros.
En edificios, clubes y espacios comunitarios comenzó a consolidarse el uso de sistemas de automatización y control remoto, que permiten administrar instalaciones desde aplicaciones móviles o paneles digitales.
Estas herramientas hacen posible, por ejemplo, que la iluminación se active solo durante el horario real de uso, evitando que las luces queden encendidas fuera de horario o sin ocupación. Además, generan registros que ayudan a planificar presupuestos y ordenar la administración.
Especialistas en tecnología aplicada a la propiedad horizontal coinciden en un punto clave: lo que no se mide, no se puede gestionar.
La ausencia de registros detallados dificulta detectar picos de consumo, pérdidas o usos innecesarios de energía. Contar con información histórica permite:
Una mejor gestión del consumo también ayuda a reducir la morosidad y a evitar conflictos. En este sentido, es importante conocer cómo se aplican los intereses por deuda de expensas y cuál es el marco legal vigente para los administradores.
El aumento sostenido de los servicios no solo impacta en las expensas, sino que también genera dudas frecuentes entre propietarios e inquilinos, como si es posible alquilar una propiedad con deuda de expensas y cuáles son las responsabilidades en cada caso.
Con los ajustes previstos para febrero y la continuidad de aumentos durante el año, la eficiencia y la organización se vuelven factores clave para sostener el equilibrio financiero de los consorcios.
La tendencia muestra que los consorcios que se anticipan, revisan consumos y adoptan herramientas de control tienen mayor margen para contener el impacto de los aumentos en las expensas.
Contar con información clara y soluciones digitales adecuadas es fundamental en este nuevo escenario. Plataformas como AdminProp, una plataforma de gestión para consorcios permiten ordenar la administración, mejorar el control de gastos y optimizar la comunicación entre administradores, propietarios y vecinos.